El legado de Marie Curie en la ciencia, noventa años después de su muerte

“No hay que temer nada en la vida, solo comprenderlo. Es momento de comprender más para temer menos”. Marie Curie, científica, física y matemática pronunció esta frase, aún hoy vigente e inspiradora, y fue exactamente hace noventa años, el 4 de julio de 1934, el día en que falleció.

Maria Salomea Skłodowska, que es su nombre de soltera, es considerada la madre de la física moderna y, culturalmente hablando, una fuente de inspiración para millones de mujeres de todo el mundo. Desde el descubrimiento que hizo de dos elementos químicos, el polonio y el radio, hasta sus investigaciones sobre la radiactividad, sin olvidar su apoyo a los movimientos feministas de la época y su trabajo como radióloga en el ejército, es recordada como una mente brillante y una de las científicas más emblemáticas del siglo pasado a nivel global. No es sorprendente que fuera la primera mujer en recibir el Premio Nobel, en física en 1903 junto con su esposo Pierre Curie, y después en química en 1911.

Una vida dedicada al estudio de la radiación

Marie Curie, junto con su esposo, continuó los trabajos del físico francés Henri Becquerel sobre la radiactividad, descubriendo que los rayos emitidos por el uranio eran independientes del estado o la forma del material. Marie Curie se dio cuenta de que el secreto debía de residir en la estructura atómica de la sustancia, abriendo así un nuevo campo de estudio: la física atómica. Analizando la pecblenda, un mineral cristalino, la pareja observó que algunas muestras eran más radiactivas que el uranio puro, lo que sugería la presencia de elementos desconocidos. Así, en 1898, la científica consiguió aislar un nuevo elemento, el polonio, que fue bautizado con el nombre de su patria, Polonia.

Cuatro años más tarde, también aislaron el radio, obteniendo una décima de gramo de este elemento y, por primera vez, demostrando su existencia. Tras otros años de estudio e investigación, ambos midieron la radiación del uranio mediante la piezoelectricidad (la propiedad de ciertos materiales cristalinos de polarizarse al generar una diferencia de potencial eléctrico), inventada por Pierre y su hermano Jacques. Tras examinar toneladas de pecblenda de la localidad checa de Joachimstal, identificaron una pequeña cantidad de polvo negro con características similares al telurio y una radiactividad 330 veces superior a la del uranio. Este trabajo se convirtió en la base de la tesis doctoral de Marie Curie. Así continuó la exploración del mundo de la radiactividad, con una importante contribución a nuestra comprensión de la física atómica. Sus investigaciones no solo revolucionaron el mundo científico, sino que también abrieron nuevas posibilidades de tratamiento médico y perspectivas tecnológicas. Por desgracia, su trabajo tuvo consecuencias para la salud de la científica, que enfermó gravemente y falleció en 1934. De hecho, Marie Curie pagó con su vida el precio de su genialidad, muriendo de anemia aplásica causada por la exposición a materiales radiactivos, dejando un inmenso legado científico y moral.

Los Premios Nobel de Marie Curie

Marie Curie es una figura emblemática de la historia de la ciencia por sus contribuciones pioneras a la física y la química, que solo fueron parcialmente reconocidas en vida. En 1903, junto con su esposo Pierre y el físico Antoine Henri Becquerel, ganó el Premio Nobel de Física por sus hallazgos sobre la radiactividad, marcando un momento crucial en la investigación científica. Sin embargo, la familia Curie no asistió a la ceremonia, demasiado inmersa en su trabajo y esforzándose por objetivos cada vez más ambiciosos.

Por desgracia, en 1906 Pierre Curie murió trágicamente en un accidente automovilístico en París, dejando a su esposa desolada. A pesar de su dolor, decidió continuar el trabajo que había iniciado con él: su dedicación dio lugar a nuevos descubrimientos significativos. En 1911 recibió un segundo Premio Nobel, esta vez de Química, gracias al aislamiento del radio y el polonio y al cálculo del peso atómico del radio. Un par de años antes, en 1909, fundó en París el Instituto del Radio, hoy conocido como Instituto Curie, un importante centro de investigación y tratamiento del cáncer. Su pasión por la ciencia la llevó a trabajar incansablemente para promover el conocimiento, incluso fuera de sus campos de estudio e investigación. Por este motivo, el presidente de Estados Unidos, Herbert Hoover, le concedió una importante suma de dinero para financiar su laboratorio de Varsovia.

Ética, emancipación femenina y compromiso social

A menudo acusada de ser demasiado independiente y por su libertad para actuar y ocupar roles que en aquella época estaban reservados únicamente a los hombres, Marie Curie fue una mujer emancipada, capaz de superar barreras tanto en el ámbito científico como en el social. Fue una pionera en muchos contextos: además del Premio Nobel, fue la primera mujer que se matriculó en la Universidad de la Sorbona de París, obtuvo la licenciatura en física y el doctorado en la misma materia. También fue la única mujer presente en el histórico primer Congreso Solvay, celebrado en Bruselas en 1911, donde se reunieron las mejores mentes científicas para debatir la teoría cuántica. A pesar de las dificultades, Curie consiguió destacar, abriendo el camino a muchas otras mujeres y dando los primeros pasos hacia el objetivo (aún no alcanzado) de la equidad de género y la igualdad de derechos.

Marie Curie también trabajó activamente en la promoción del desarrollo social, empezando por su labor en el ejército, participando activamente en la Primera Guerra Mundial. Se centró en la capacitación de técnicos y enfermeras, demostrando una dedicación no solo a la investigación científica, también a la mejora de las competencias profesionales en el ámbito médico. Su estricta ética la llevó a no patentar sus descubrimientos, poniéndolos al servicio de la humanidad y reflejando un extraordinario compromiso moral que inspiró a generaciones de científicos e innovadores.

Un vasto legado científico-tecnológico

Es básicamente imposible enumerar con precisión todas las vertientes de la investigación científica y la innovación tecnológica que también se han desarrollado gracias a la obra de Marie Curie. Para ello, nos limitamos al caso emblemático de la medicina nuclear, que actualmente representa una herramienta terapéutica fundamental para la cura y el tratamiento de numerosas patologías, empezando por diversas formas de cáncer. Fue precisamente gracias a la contribución de Marie Curie que comenzó la producción industrial de radiofármacos, que son esenciales tanto para el diagnóstico (como en la tomografía por emisión de positrones) como para la terapia, como en el tratamiento de los tumores de tiroides y las metástasis óseas.

El uso terapéutico de la radiactividad se ha extendido rápidamente, empleándose inicialmente el radio para tratar el cáncer, que posteriormente fue sustituido por el cobalto, el cesio y los aceleradores lineales de partículas. Las técnicas modernas de medicina nuclear explotan todo el potencial de los radiofármacos, actuando como puente entre la biología molecular, la genética y la farmacología, y convirtiendo estos conocimientos en imágenes diagnósticas cruciales para el tratamiento de las enfermedades.

Los avances en el desarrollo de radiofármacos citotóxicos dirigidos, junto con el desarrollo de radioligandos, han hecho que estas herramientas sean cada vez más eficaces en el tratamiento de enfermedades, reduciendo los riesgos para los pacientes y aumentando las posibilidades de eficacia. A la fecha, la innovación en medicina nuclear la promueven principalmente los laboratorios de investigación, las clínicas hospitalarias y las universidades, con técnicas y métodos de trabajo que siguen inspirándose en los estudios de la científica polaca.

Artículo publicado originalmente en WIRED Italia. Adaptado por Andrei Osornio.


Para Antígona Segura, científica, feminista y lesbiana, es importante visibilizar la diversidad de personas que hacen ciencia y repensar una academia inclusiva.

Esta información pertenece a su autor original y se encuentra disponible en: https://es.wired.com/articulos/legado-de-marie-curie-en-la-ciencia

case studies

See More Case Studies

Contact us

Partner with Us for Comprehensive IT

We’re happy to answer any questions you may have and help you determine which of our services best fit your needs.

Your benefits:
What happens next?
1

We Schedule a call at your convenience 

2

We do a discovery and consulting meting 

3

We prepare a proposal 

Schedule a Free Consultation