¿Por qué Ozempic y Wegovy no ayudan a todos a bajar de peso?

Y aunque estos medicamentos ayudan a frenar el apetito, no eliminan mágicamente todas las tentaciones. Al fin y al cabo, existe un importante componente social en el consumo de alimentos. “Comemos porque tienen buen aspecto, saben bien, estamos en compañía de otros o porque están disponibles”, explica Rothberg. Una persona que tiene esos impulsos o estímulos ambientales compitiendo con el fármaco no adelgazará tanto como aquella que no tiene que enfrentarse a esos factores, argumenta.

Las diferencias en el metabolismo, o cómo las personas descomponen los alimentos y los convierten en energía, también estarían en juego. La edad y la función hormonal de un individuo, así como la cantidad de actividad física que realiza, influyen en el metabolismo.

Los investigadores también están estudiando si los factores genéticos explicarían parte de la variabilidad de la respuesta. En 2022, Pearson y sus colegas publicaron un artículo en The Lancet en el que identificaban un gen denominado ARRB1 que parece estar implicado en el control de la glucosa. Cuando analizaron los datos genéticos de más de 4,500 adultos, descubrieron que las personas con ciertas variantes en este gen registran niveles más bajos de azúcar en sangre mientras toman medicamentos GLP-1.

El gen ARRB1 interviene en el reciclaje del receptor de GLP-1 dentro de la célula y su devolución a la superficie celular. Es probable, indica Pearson, que los individuos con estas variantes, alrededor del 2 o 3% de la población blanca y el 11 % de los hispanos, posean más de estos receptores en sus células pancreáticas productoras de insulina. Dado que los fármacos GLP-1 actúan uniéndose a estos receptores, una mayor reducción de la glucemia se explica por más actividad de unión que estimula una mayor producción de insulina.

Pero en el estudio de Pearson, las alteraciones genéticas no estaban relacionadas con la pérdida de peso, lo que significa que el efecto se limitaba probablemente al páncreas. Aun así, resalta que es probable que existan factores genéticos que justifiquen parte de la respuesta a la reducción de peso. Y es posible que sean las variantes de diversos genes, y no solo de uno, las que impulsen las diferentes respuestas de las personas. El grupo de Pearson colabora actualmente con investigadores de la Universidad de Montreal para estudiar los factores genéticos y la pérdida de peso en individuos que usan medicamentos GLP-1.

En el caso de algunos pacientes que no responden al tratamiento GLP-1, quizá haya otro mecanismo implicado en su obesidad, comenta Rehka Kumar, endocrinóloga y directora médica de Found, una empresa que ofrece planes personalizados de pérdida de peso. “Es posible que lo que les llevó a ganar peso no esté necesariamente relacionado con la vía de la GLP-1”, subraya. “Tal vez les vaya mejor con un medicamento que funcione de forma diferente”.


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‘Fenotipos’ de obesidad para bajar de peso con fármacos GLP-1

Los investigadores de la Mayo Clinic están intentando clasificar a las personas en función de su “fenotipo” de obesidad, es decir, de los componentes conductuales que subyacen al padecimiento. El gastroenterólogo de la institución médica Andrew Acosta y sus colegas han empleado métodos de aprendizaje automático para describir cuatro tipos principales de obesidad: “cerebro hambriento (hungry brain)”, en el que las personas nunca se sienten saciadas; “intestino hambriento (hungry gut)”, en el que los individuos comen hasta saciarse pero vuelven a sentir hambre poco después; “hambriento emocional (emotional hungry)”, que es gente que come para enfrentar problemas emocionales o para recompensarse, independientemente de si tiene hambre; y “quema lenta (slow burn)”, quienes no gastan calorías con la suficiente rapidez. Las investigaciones de Acosta han demostrado que las personas que pertenecen a la categoría de intestino hambriento pierden más peso con los fármacos GLP-1 que los otros tipos.

Los pacientes que no respondan bien a estos tratamientos no tendrán que esperar mucho para encontrar otras opciones. Los medicamentos para el GLP-1 parecen cada vez más eficaces. Mientras que la semaglutida se dirige únicamente al receptor del GLP-1, la nueva tirzepatida se centra en el GLP-1 más otro receptor, el GIP (traducido del inglés como ‘polipéptido inhibidor gástrico’). Los fabricantes de medicamentos están estudiando si los nuevos tratamientos dirigidos a más de un receptor implicado en la obesidad potenciarían la pérdida de peso. “A medida que nos volvamos más avanzados con estas combinaciones de hormonas intestinales, observaremos una mayor capacidad de respuesta en la población”, afirma Kumar.

Artículo publicado originalmente en WIRED. Adaptado por Andrei Osornio.


Esta información pertenece a su autor original y se encuentra disponible en: https://es.wired.com/articulos/por-que-ozempic-y-wegovy-no-ayudan-a-todos-a-bajar-de-peso

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