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A diferencia de Anthropic, OpenAI cede al Pentágono «uso legal» de su IA para fines militares

El denominado “Departamento de Guerra” de Trump amenazó incluso con rescindir el contrato de 200 millones de dólares firmado con la empresa tecnológica. Además, planteó la posibilidad de designarla como un “riesgo para la cadena de suministro”, una clasificación que implicaría que cualquier compañía interesada en hacer negocios con las fuerzas armadas estadounidenses tendría que cortar previamente cualquier relación comercial con la firma.

Al cierre de la semana pasada, Trump instruyó a todas las agencias de su administración a suspender de manera inmediata el uso de la tecnología de Anthropic. El mandatario señaló que los ejecutivos de la empresa habían cometido “un error desastroso al intentar ejercer presión sobre el Departamento de Guerra y obligarlo a obedecer sus términos de servicio en lugar de nuestra Constitución”.

“Su egoísmo está poniendo en riesgo nuestra seguridad nacional. Por lo tanto, ordeno a todas las agencias federales del gobierno de Estados Unidos que cesen inmediatamente todo uso de la tecnología de Anthropic”, afirmó el presidente.

La IA de Anthropic mantiene el respaldo de los usuarios

El mandatario también aseguró que su administración no volverá a hacer negocios con Anthropic. No obstante, explicó que el proceso de eliminación se llevará a cabo de forma gradual, con periodos de transición que podrían extenderse hasta seis meses para aquellas dependencias, como el Departamento de Defensa, que utilizan actualmente los sistemas de inteligencia artificial de la empresa en distintos niveles de operación.

Por su parte, Anthropic señaló que, hasta el momento, no ha recibido ninguna comunicación oficial sobre el estado de sus negociaciones con el Departamento de Defensa ni sobre su posible designación como “riesgo para la cadena de suministro”.

Sin embargo, la empresa aseguró que “ninguna intimidación ni castigo por parte del Departamento de Guerra cambiará nuestra postura sobre la vigilancia nacional masiva o las armas completamente autónomas”. La compañía añadió que impugnará ante los tribunales cualquier intento de clasificarla como riesgo para la cadena de suministro.

Aunque el veto impuesto por el gobierno estadounidense fue interpretado inicialmente como una amenaza significativa para el negocio de Anthropic, la empresa parece contar con el respaldo de una parte importante de los usuarios.

Tras la prohibición anunciada por Trump, su asistente de inteligencia artificial Claude se colocó en la primera posición entre las aplicaciones gratuitas más populares de la App Store de Apple.

La tendencia, que incluso ha sido respaldada públicamente por figuras del entretenimiento como Katy Perry, ha sido interpretada por algunos analistas como una muestra de apoyo a la empresa que decidió desafiar las exigencias de la administración de Trump.

La creadora de Claude ha decidido capitalizar el impulso con el lanzamiento de una nueva herramienta que permite a los usuarios extraer e importar a Claude todas las conversaciones y el contexto de conversaciones pasadas con ChatGPT, Copiloto, Gemini o chatbots similares. El proceso se realiza mediante un mensaje de texto y permite seleccionar que aspectos de la memoria se desean trasladar.

La compañía ha defendido su postura argumentando que sus restricciones buscan garantizar un uso responsable y seguro de la inteligencia artificial, incluso frente a presiones gubernamentales.

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Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/a-diferencia-de-anthropic-openai-cede-al-pentagono-uso-legal-de-su-ia-para-fines-militares

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