Estilo de vidaTecnología

Hay microplásticos hasta en el alimento para mascotas: esto fue lo que descubrió un estudio

Los microplásticos se han convertido en un contaminante omnipresente, lo que incluye la cadena alimenticia. A raíz principalmente de lo que consumimos, hoy sabemos que hay microplásticos en todos nuestros órganos, en la sangre, semen, en los pulmones, en el cerebro. Nadie ni nada está a salvo, ni siquiera nuestras mascotas.

Un nuevo estudio ha revelado que los microplásticos también están presentes en los alimentos comerciales para mascotas, lo cual no debe ser sorpresa, pero a la vez abre una vía de exposición hasta ahora poco considerada para perros, gatos y otros mamíferos, además de representar una fuente adicional de contaminación para los ecosistemas terrestres. ¿El ciclo de la vida? Lo de hoy es el ciclo del plástico.


Las «algas» modificadas genéticamente recogen los microplásticos del agua y los reciclan en películas de plástico.


La revelación del erizo

Según explica la autora principal del estudio, Emily Thrift, investigadora de la Universidad de Sussex, esta indagación comenzó en 2021 con un curioso hallazgo en muestras de heces de erizos. “Encontramos plástico en el 19% de ellos”, dijo la científica especializada en ciencias de la vida. «A pesar de ser uno de los animales silvestres más queridos de Gran Bretaña, y estar oficialmente catalogado como ‘casi amenazado’, nadie sabía que los erizos ingerían microplásticos».

Para averiguar la fuente de microplásticos, había que investigar la ingesta de estos animales. El equipo de Emily Thrift detectó rastros de microplásticos en los insectos que habitualmente comen los erizos: escarabajos, caracoles, babosas, lombrices de tierra, orugas y cochinillas. Los investigadores detectaron plástico en todas estas especies y en muestras de tierra sustraídas de 51 sitios en Sussex, Reino Unido. Los microplásticos, como ya sospechábamos, están literalmente en todos lados.

Pero no solo miraron ahí. “A continuación, quisimos averiguar si los alimentos para mascotas que se les daban a los erizos europeos en centros de rehabilitación y jardines residenciales contenían microplásticos”, dijo Thrift. “En el Reino Unido, muchos centros de rehabilitación tratan a un gran número de mamíferos enfermos o heridos cada año”, y claro, suelen alimentarlos con comida para mascotas.

Los autores del estudio, publicado en la revista Environmental Toxicology and Chemistry, analizaron 38 productos comerciales disponibles en el Reino Unido, entre ellos alimentos para perros, gatos y erizos, tanto secos como húmedos. En total examinaron 228 muestras procedentes de diferentes lotes de producción.

“Encontramos microplásticos en 29 de los 38 productos de alimentación para mascotas que analizamos”, apuntó Thrift. “En 18 productos, la contaminación se presentó en más de una unidad de venta. Si bien se detectó plástico en todos los productos analizados, aquellos de la categoría de precio económico presentaron un mayor número de muestras positivas”. Este último dato se puede deber a la calidad de los ingredientes, aunque el estudio aclara que no identificaron una causa específica.

Los científicos identificaron 95 partículas de microplástico pertenecientes a distintos polímeros. Los más frecuentes fueron el poliéster, la poliacrilamida, el polietileno y el polipropileno, materiales utilizados habitualmente en textiles, envases, procesos industriales y otros productos de uso cotidiano.

En cuanto al tipo de alimento, las croquetas o alimentos secos contenían una mayor concentración de partículas por gramo que los alimentos húmedos. Sin embargo, la situación cambia cuando se considera la cantidad que consume un animal. Debido a que los alimentos húmedos tienen menor densidad energética, las mascotas necesitan ingerir porciones más grandes para cubrir sus requerimientos nutricionales. Por consecuente, la exposición diaria estimada a microplásticos resulta mayor en los animales que consumen este tipo de alimento.

“Según los niveles promedio que encontramos en muestras de comida húmeda para perros, un perro grande como un labrador podría ingerir alrededor de 313 partículas de microplástico por día”, explicó Thrift. En escenarios de mayor contaminación, esa cifra podría superar las 2,300 partículas diarias.

DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/hay-microplasticos-hasta-en-el-alimento-para-mascotas-esto-fue-lo-que-descubrio-un-estudio

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba