8 hábitos sencillos que reducen el riesgo de Alzheimer y otras formas demencia, según estudios recientes

La cantidad de personas con demencia en el mundo pasará de 57 millones en 2019 a unos 152 millones en 2050. El Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas se han convertido en una de las mayores preocupaciones de salud pública.
A pesar de décadas de investigación, la ciencia aún no encuentra una cura definitiva para el Alzheimer. Sin embargo, el trabajo acumulado ha dado frutos: hoy entendemos mejor qué proteínas alteran el funcionamiento del cerebro y qué factores biológicos aceleran su deterioro.
La estrategia más efectiva en este momento consiste en identificar estas enfermedades cuanto antes, reducir las probabilidades de desarrollarlas y, si aparecen, ralentizar su progresión. Estudios recientes coinciden en que ciertos hábitos cotidianos, de comportamiento y de consumo, disminuyen el riesgo de desarrollar Alzheimer y otros tipos de deterioro cognitivo. Estos son algunos de los que cuentan con la evidencia más sólida.
Comer huevo cuatro veces por semana
Un estudio publicado en Journal of Nutrition encontró que el consumo constante de huevo reduce el riesgo de desarrollar Alzheimer en personas mayores de 65 años. Los sujetos que se alimentaron de huevo cinco o más veces por semana mostraron una disminución del riesgo de 27%. El trabajo no explica qué causa la relación, pero sospecha que tiene que ver con nutrientes del alimento relacionados con la salud cerebral como la colina, luteína, zeaxantina y ácidos graso omega-3.
Beber café y té todos los días
Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard siguió el desarrollo cognitivo de 131,821 personas durante 43 años. El reporte final, publicado en la revista JAMA, reveló que aquellas personas que consumieron café o té redujeron el riesgo de desarrollar demencia en 18%, en relación con las que rara vez lo bebieron. Al igual que el estudio anterior, se relacionó este fenómeno con componentes como la cafeína y los polifenoles, que favorecen la salud cerebral.
Escuchar música y tocar instrumentos musicales
Las personas que escuchan música constantemente tienen 39% menos riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes que rara vez disfrutan de una canción. Mientras tanto, quienes mantuvieron el hábito de dominar un instrumento musical redujeron 35% el riesgo de demencia. A estas conclusiones llegó un estudio aplicado a 10,893 adultos de más de 70 años publicado en la revista Geriatric Psychiatry.
Tomar caminatas largas
Caminar diariamente por más de 5,000 pasos puede ralentizar el deterioro cognitivo causado por el Alzheimer. La investigación publicada en Nature Medicine encontró que entre adultos mayores con riesgo elevado de desarrollar la enfermedad neurodegenerativa, los paseos largos retrasaron el deterioro cognitivo por siete años. En comparación, aquellos que se movieron apenas entre 3,000 y 5,000 pasos, solo impidieron el avance por tres años.
Bajar de peso
En diciembre de 2025, en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica, investigadores presentaron un contundente dato: la obesidad acelera hasta en un 95% la progresión de Alzheimer. Si bien el sobrepeso es claramente un factor de riesgo para desarrollar enfermedades neurodegenerativas, hasta este trabajo no se sabía el impacto preciso en los biomarcadores sanguíneos. El estudio sugiere que una alternativa para aminorar el impacto es simple: bajar de talla.
Tener un propósito en la vida
Algunos investigadores acudieron a las llamadas zonas azules, lugares del mundo donde las personas son más longevas, para encontrar algunos patrones clave. En la investigación publicada en American Journal of Geriatric Psychiatry explican que los individuos con sentido de propósito de vida tenían un 28% menos probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo. El reporte siguió a 13,000 adultos de más de 45 años por 15 años.
Una vida social activa
Un estudio neurocientífico identificó una relación directa entre el aislamiento social y la disminución acelerada de la función cognitiva en la edad adulta. Los resultados, publicados en la revista The Journals of Gerontology, Serie B: Psychological Sciences and Social Sciences, explica que las personas que pasan más tiempo solas muestran mayor vulnerabilidad a un declive cognitivo marcado, incluso si nunca se sintieron solas.
Alejarte de los sitios con contaminación de aire
El análisis más exhaustivo de su tipo hasta la fecha encontró que la exposición prologando a ciertos contaminantes atmosféricos comunes, como las partículas finas PM2.5 o carbono negro, aumenta el riesgo de desarrollar demencia. Además, modelos en animales han mostrado que la exposición a contaminantes acelera la acumulación de proteínas amiloides y tau, relacionadas directamente con el Alzheimer.
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