El universo no está desacelerando: breve historia de una crisis nerviosa entre cosmólogos

La comunidad científica acaba de dar un respiro de alivio. Un reciente estudio concluyó que los datos actuales sobre el espacio siguen siendo compatibles con el modelo de expansión acelerada del universo. El trabajo refuta un reporte de 2025 que infería que el crecimiento del universo, por el contrario, estaba avanzando más lento y abría la puerta a dudar de la energía oscura.
Para los cosmólogos, que todo marche según lo planeado es una excelente noticia. Hace un año, ese trabajo resultó disruptivo porque sugería que una de las principales pruebas de la energía oscura podía estar sesgada. Por lo tanto, los físicos necesitaban modificar los cálculos dentro del modelo cosmológico estándar Lambda-CDM.
La energía oscura entró en duda
La energía oscura es la mejor explicación que tienen los científicos para la expansión acelerada del universo. Todavía no sabemos qué es ni de qué está compuesta, pero las observaciones muestran que actualmente domina la dinámica de expansión del universo. Si esta energía parecía estar perdiendo densidad, era necesario saber qué otro fenómeno provocaba ese efecto o incluso replantearse su existencia.
Sin embargo, una afirmación tan radical exigía pruebas extraordinariamente sólidas. Una de las herramientas intelectuales más importantes de la ciencia es el principio de la navaja de Ockham. Dice que si dos explicaciones describen igual de bien los datos, usualmente hay que preferir la más simple. El principio ha funcionado muy bien antes y ha evitado que los científicos compliquen innecesariamente sus explicaciones antes de agotar las alternativas más sencillas.
La réplica que calmó a los cosmólogos
Durante los últimos meses, un equipo alterno e independiente puso a prueba cada aspecto del estudio de 2025 para verificar por sí mismo sus conclusiones. Esta práctica constituye una de las condiciones básicas para generar conocimiento científico sobre el universo. Los investigadores encontraron que las mediciones estaban bien, pero que la interpretación era incorrecta.
A grandes rasgos, el disruptivo estudio del año pasado descubrió una relación entre el brillo de algunas supernovas y la edad de las galaxias donde ocurrieron. El brillo de las supernovas lejanas y cercanas no era tan uniforme como esperaban los investigadores, ni siquiera después de aplicar correcciones. Por ello, el estudio planteó que el modelo estaba “sobreestimando” la aceleración del universo e incluso sugirió que esta podría ser una ilusión o que la evidencia podría debilitarse.
El artículo ejercía presión sobre la principal herramienta para calcular la expansión universal: las supernovas. Los astrónomos usan su brillo para medir la tasa de expansión del espacio, como si fueran boyas en el mar. Si no brillan como deberían según su distancia, es porque el universo entre ellas y nosotros “creció”, alejándolas y modificando el aspecto de su luz.
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/el-universo-no-esta-desacelerando-breve-historia-de-una-crisis-nerviosa-entre-cosmologos




