El cerebro no nace siendo un ‘lienzo en blanco’

Durante muchos años, filósofos y neurocientíficos han debatido una de las preguntas fundamentales: ¿El cerebro humano nace completamente vacío o ya presenta algunas conexiones neuronales preestablecidas? Por ejemplo, el filósofo John Locke defendió el concepto de «lienzo en blanco». Este concepto filosófico sostiene que la mente humana no contiene conocimientos, ideas ni prejuicios innatos, y que todo el conocimiento se adquiere posteriormente a través de la experiencia y los sentidos.
Por otro lado, una nueva investigación en ratones sugiere que esta creencia podría no ser del todo cierta. El estudio, publicado en Nature Communications, reveló que el hipocampo, conocido como el centro de la memoria del cerebro, cuenta con densas conexiones desde el nacimiento.
El centro de la memoria está «hiperconectado» al nacer
La investigación se centró en el hipocampo, una región ubicada en lo profundo del cerebro que desempeña un papel fundamental en la formación de la memoria. Específicamente, se examinó la subregión CA3, esencial para el almacenamiento y la recuperación de recuerdos. Los científicos compararon muestras de tejido cerebral de ratones tomadas inmediatamente después del nacimiento, durante la adolescencia y en la edad adulta. Los resultados mostraron que las redes neuronales del hipocampo presentan conexiones extremadamente densas en las primeras etapas de la vida.
Según la investigación, las neuronas en el cerebro joven están interconectadas de forma excesiva y aleatoria. Sin embargo, a medida que el cerebro se desarrolla, una parte significativa de estas conexiones se elimina. La red neuronal se vuelve más dispersa, al tiempo que adquiere mayor organización y precisión.
Este proceso comienza poco después del nacimiento y, en la adolescencia, se observa una disminución significativa en la densidad de conexiones. El estudio demostró que, en el tejido cerebral joven, incluso una sola señal es suficiente para activar una neurona. Sin embargo, en el cerebro adulto, generalmente se requiere más de una señal para que una neurona se active.
El cerebro de un bebé es muy activo, pero no tan agudo
El estudio también podría explicar por qué las personas recuerdan tan pocos recuerdos de la infancia. Según los investigadores, la alta excitabilidad del cerebro joven tiene un costo significativo, ya que diferentes experiencias pueden generar patrones de actividad cerebral muy similares.
Esta situación puede dificultar que el cerebro distinga claramente entre los recuerdos. En otras palabras, aunque el sistema esté funcionando activamente, puede que no sea lo suficientemente sensible.
¿Por qué el cerebro comienza su vida de esta manera?
Los investigadores aún intentan comprender por qué el cerebro se formó inicialmente con una red de conexiones tan densa. Sin embargo, Peter Jonas, uno de los científicos que participó en el estudio, cree que esto podría estar relacionado con la capacidad del cerebro para el aprendizaje rápido.
El hipocampo necesita combinar distintos tipos de información, como la vista, el oído y el olfato, para formar recuerdos coherentes. Según Jonas, la presencia de una red inicialmente muy interconectada puede facilitar la comunicación rápida entre las neuronas.
Los investigadores afirman que si el cerebro comenzara completamente vacío, las neuronas primero tendrían que encontrarse y conectarse entre sí. Creen que esto podría ralentizar el aprendizaje y la formación de la memoria.
Artículo originalmente publicado en WIRED Turquía. Adaptado por Alondra Flores.
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Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/el-cerebro-no-nace-siendo-un-lienzo-en-blanco




