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César Costa narra los dos retos que marcaron su vida

En la carrera de cualquier artista, existen momentos que definen su éxito y su supervivencia emocional. Para César Costa, ese momento no ocurrió bajo las luces de un escenario ni recibiendo un aplauso, sino en un semáforo de la Ciudad de México, a bordo de un deportivo de lujo, mientras observaba a unos niños que no tenían nada, pero que lo tenían todo.

“Un día iba manejando mi jaguar XK-E, a la altura de Tasqueña me tocó un alto y ví a unos niños chiquitos jugando, inocentemente con unos palitos y un charquito que se acababa de formar por la lluvia. Los miré con mucha emoción y pensé ¡qué maravilla! Estos niños son felices jugando en un charco y yo no soy feliz…”, escribió César Costa en su libro autobiográfico “Lo mío fue un sueño”.

Era la década de los 70, recién se había casado con su esposa Gilda, era un pionero del rock, recorría el país con la Caravana del rock, tenía fama y amor, pero por alguna razón no era feliz, esto desencadenó una crisis existencial por lograr encontrar a César Roel, su verdadero nombre. 

“César Costa había opacado a César Roel. Se dice muy fácil, pero cuando se vive es un problema gravísimo, porque la personalidad de César Costa era muy fuerte ya había tomado mucho espacio en mi vida. Y César Roel se había minimizado sin darme cuenta. Y cuando pasa eso, pues vienen crisis existenciales muy difíciles de sortear», reveló el actor en entrevista.

Su sanación fue posible gracias a un trabajo profundo de psicoanálisis combinado con prácticas budistas, herramientas que le dieron una objetividad necesaria para comprender su propia historia. «Ya pasando esa crisis, logré proporcionar otra vez las dos personalidades y ya todo se solucionó, pero me tomó varios años», sostuvo.

Este episodio y en el que narra cómo fue el día que se dio cuenta que no podía cantar más, fueron los más difíciles de escribir para su libro, el cual presenta no como una especie de despedida, sino como una nueva forma de comunicarse después de que se retirara de los escenarios musicales en febrero de 2024. Sobre este segundo episodio recuerda que estaba en el Auditorio Nacional y le costó mucho lograr los tonos del éxito “My way”, porque su garganta ya no lo obedecía. El ídolo padece trémolo laríngeo, una condición que afecta sus cuerdas vocales.

“Este libro es un agradecimiento, una bienvenida a una nueva forma de comunicarme. Es la primera vez que hago un recuento muy específico de todo lo que he vivido. Pero lo veo como una bienvenida más que como una despedida”, afirmó el también actor.

Costa reflexionó sobre la salud mental en la actualidad y lamentó que, a pesar de ser un tema urgente, la sociedad contemporánea viva profundamente enajenada de su propio centro.

«Vivimos muy enajenados, fuera de uno mismo. Sobre todo las nuevas generaciones con el internet y con el celular y todo esto se ha perdido, veo a la juventud que vive fuera de sí mismos, los juegos estos son tremendos, han perdido la capacidad de dialogar», argumentó.

Esto para él, de alguna manera también se ve reflejado en el panorama actual mediático, ya que ve un declive evidente en la calidad de los contenidos televisivos.

“Ha habido una degradación en todos los medios, por desgracia. Se han ido por el lado fácil, por lo cómodo, por lo que no toma esfuerzo… Ya no se invierte en los contenidos y eso pues va en detrimento de la calidad, ¿no? Sin la menor duda”, afirmó. 

Costa encabezó programas como “La Carabina de Ambrosio”, “Papá soltero” y “Un nuevo día”, tratando de dejar mensajes positivos o entretenimiento blanco, sin abusar de lo burdo. Este último programa se transmitió en la década de los 90 y fue un visionario al entrevistas a figuras que hoy cuentan con un renombre impresionante, como Guillermo del Toro o Isaac Hernández, el bailarín de ballet profesional.

“Extraño mucho eso porque entrevistar es maravilloso. Estudiaba el currículum de cada uno de los invitados, eran cinco en cada programa y era fascinante. Entrevisté a los papás de Isaac Hernández, él era un niño. Ellos les daban clases en la cochera de su casa y yo los entrevistaba cada tres o cuatro meses porque se me hacía increíble que aún con falta de recursos, ellos los preparaban y ahora es una figura mundial”, mencionó.

Finalmente, el también abogado insistió que cuando se persigue el éxito sin una base ética y una preparación, puede convertirse en una trampa peligrosa, por eso invita a las nuevas generaciones de artistas a no confiar ciegamente en la popularidad pasajera, sino a gestionar sus propias fuentes de trabajo mediante la educación y el esfuerzo constante. 

«Los sueños no se materializan, nada más por tenerlos. Detrás del sueño tiene uno que trabajar muchísimo, hay que dedicarle, hay que tener una pasión tremenda, hay que tomar las decisiones adecuadas y hay que luchar», argumentó.

 

A DETALLE

  • 256 páginas tiene su autobiografía.
  • 13 películas hizo.
  • Narra en el material experiencias que vivió en La Caravana del Rock, junto a personajes como José Alfredo Jiménez.
  • Estudió derecho en la UNAM, cuando ya era famoso y gracias a un maestro fue consciente del abuso de las drogas.
  • El suéter era la prenda de vestir que lo distinguía, tuvo más de 1500, los cuales fue donando a subastas.
  • Es miembro del Consejo Consultivo de la UNICEF en México y Embajador de buena voluntad.

 

FOTOS YARETZI OSNAYA

MAAZ

 

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Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://heraldodemexico.com.mx/espectaculos/2026/8/8/cesar-costa-narra-los-dos-retos-que-marcaron-su-vida-865057.html

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