El misterio de las canas amarillas tiene explicación y no todo se soluciona con champú morado

Las canas parecen sencillas: el cabello pierde su pigmento y comienza a verse gris o blanco. Pero algunas, con el paso del tiempo, empiezan a adquirir tonos amarillos, dorados e incluso verdosos. Y ahí aparece una pregunta bastante lógica: si una cana ya perdió su color, ¿de dónde sale ese tono?
Esto no necesariamente significa que estén sucias ni que hayas elegido mal el champú. El cambio de color puede estar relacionado con lo que ocurre con la propia fibra capilar cuando tiene poca o ninguna melanina y queda más expuesta a factores como la radiación, el calor y determinadas sustancias del ambiente, según Katie Goes Platinum.
El champú morado puede ayudar a que una cana amarillenta se vea más blanca, pero hay una diferencia importante: matizar el color no es lo mismo que reparar la fibra. Y para entender por qué ocurre todo esto, hay que mirar qué pasa dentro y fuera de un cabello que ha perdido buena parte de su pigmento.
La UNAM tiene una explicación para esas canas amarillentas
La doctora Rosa María Ponce, dermatóloga y académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica que las canas naturales pueden presentar un aspecto plateado o amarillento y que esto forma parte de los cambios que acompañan a la pérdida de pigmentación del cabello. Es decir, una cana no necesariamente tiene que convertirse de golpe en una fibra completamente blanca para perder casi todo su color.
Durante ese proceso, la pérdida de pigmentación no necesariamente ocurre de manera uniforme. La fibra capilar puede conservar parte de los tonos que tenía antes y, dependiendo de cómo se distribuya esa pérdida de melanina, el resultado visual puede ser distinto. Por eso una cana puede parecer blanca en unas zonas y presentar tonos más cálidos en otras.
Esto también cambia una idea bastante extendida. Una cana amarilla no necesariamente comenzó siendo perfectamente blanca y después «se pintó» de amarillo como si alguien hubiera pasado un marcador sobre ella. En algunos casos, el tono puede estar relacionado con una pérdida de pigmentación que no fue completa o uniforme, aunque esa no es la única explicación posible.
El cabello blanco queda más expuesto a los cambios provocados por la luz
Cuando la melanina desaparece, también se pierde parte de la protección que estos pigmentos proporcionan frente a la radiación. Un estudio publicado en Journal of Photochemistry and Photobiology B analizó precisamente el amarillamiento del cabello gris y encontró que la ausencia de melanina modifica la respuesta de la fibra a la fotodegradación, haciendo que algunos cambios sean más notorios en el cabello blanco.
Los investigadores sometieron fibras grises a diferentes tipos de radiación y también a tratamientos térmicos. Y aquí aparece un detalle importante: no toda la radiación produce exactamente el mismo efecto. La respuesta de la fibra dependió de la longitud de onda utilizada y del tono inicial de las muestras.
En determinadas condiciones, la exposición a radiación visible e infrarroja podía producir blanqueamiento en algunas muestras, mientras que la exposición experimental a 81 °C provocó amarillamiento en los dos tipos de cabello gris estudiados. Eso no significa que cualquier exposición al sol produzca el mismo resultado ni que una secadora vaya a convertir automáticamente tus canas en amarillas.
Lo que sí muestra el experimento es que la fibra capilar puede cambiar cuando queda expuesta a distintos tipos de energía. Así que decir simplemente que «el sol vuelve amarillas las canas» se queda bastante corto: importa qué radiación recibe el cabello, cuál era su estado inicial y qué otros cambios ha sufrido la fibra.

La radiación no solo cambia el color: también modifica químicamente la fibra
Otro estudio, también publicado en Journal of Photochemistry and Photobiology B, encontró que la radiación UVA puede favorecer procesos de fotooxidación en la fibra capilar. En cabello gris y blanco, los investigadores observaron fenómenos relacionados con el fotoamarillamiento, mientras que otros tipos de cabello podían experimentar cambios diferentes.
La radiación también puede afectar componentes de la superficie del cabello y favorecer la degradación de proteínas y otros materiales que forman parte de la fibra. Esto ayuda a explicar por qué dos cabellos que a simple vista parecen muy parecidos pueden responder de manera distinta después de meses o años de exposición a la luz.
Y hay un detalle que ayuda a entenderlo: el cabello está compuesto principalmente por queratina, además de otros componentes que pueden modificarse por factores ambientales y cosméticos. Una revisión sobre el envejecimiento del cabello señala que la exposición a la luz puede aumentar la porosidad y la rugosidad de la fibra, además de favorecer la oxidación de lípidos, cambios en sus enlaces químicos y degradación de aminoácidos.
Los pigmentos naturales también tienen una función protectora porque absorben parte de la radiación. Cuando hay poco o ningún pigmento, esa protección es menor y otros cambios pueden hacerse más notorios. Es un poco como quitarle el filtro a una fotografía: no necesariamente cambias todo lo que hay en la imagen, pero algunas cosas empiezan a notarse mucho más.
Por eso el calor tampoco es un detalle menor
El cabello tampoco vive únicamente bajo el sol. Secadoras, planchas y otras fuentes de calor pueden someter la fibra a temperaturas elevadas y modificar su estructura. El experimento sobre cabello gris encontró que una exposición térmica a 81 °C produjo amarillamiento en las muestras analizadas.
Eso no quiere decir que utilizar una secadora vaya a transformar tus canas en amarillas de un día para otro. Sería llevar demasiado lejos lo que demuestra el experimento, porque una condición controlada de laboratorio no equivale automáticamente a lo que ocurre durante una rutina de cuidado personal.
Lo que sí podemos sacar de ahí es que el calor forma parte de los factores capaces de modificar químicamente la fibra. Por eso el tono que vemos en una cana puede ser el resultado de una combinación de elementos: su pigmentación original, el grado de oxidación, la exposición ambiental y los tratamientos a los que ha sido sometida.
Una cana puede llevar años expuesta a luz, calor, agua, productos cosméticos y otros factores. No sorprende entonces que termine teniendo un aspecto distinto al que tenía cuando comenzó a perder melanina.
Entonces, ¿qué hace realmente el champú morado?
Aquí entra el producto que probablemente has visto en más de un supermercado, salón de belleza o video de redes sociales. El champú morado no hace que el cabello vuelva a producir melanina ni reconstruye mágicamente una fibra dañada. Su función es bastante más sencilla: deposita pigmentos violetas que ayudan a neutralizar visualmente los tonos amarillos.
La explicación está en la teoría del color. El violeta se encuentra en el lado opuesto del amarillo dentro del círculo cromático, por lo que puede ayudar a reducir su apariencia cuando se deposita sobre una fibra clara.
Eso explica por qué puede funcionar bien cuando el problema principal es el tono. Pero también explica sus límites: matizar no es lo mismo que reparar. Si el amarillo está relacionado con modificaciones químicas de la fibra, el calor, la radiación o alguna sustancia acumulada sobre el cabello, un pigmento violeta puede cambiar lo que ves sin eliminar necesariamente aquello que produjo el cambio.
L’Oréal Professionnel recomienda productos con micropigmentos violetas para ayudar a neutralizar los tonos amarillos en cabellos grises o blancos. Eso describe el objetivo cosmético del producto; no significa que el champú esté revirtiendo la pérdida de melanina ni reparando la estructura del cabello.


Y si la cana se vuelve verde, hay otro protagonista: el cobre
El amarillo y el verde no necesariamente tienen el mismo origen. Existe una alteración conocida como clorotricosis, popularmente descrita como «cabello verde», en la que el cabello claro puede adquirir una tonalidad verdosa por la acumulación de cobre procedente del exterior.
Los casos descritos en la literatura médica están especialmente relacionados con cabello claro o previamente dañado y con la exposición a agua que contiene cantidades elevadas de cobre, algo que puede ocurrir en determinadas piscinas. El cobre puede depositarse en la fibra y producir esa característica coloración verdosa.
El cloro por sí solo no cuenta toda la historia; el cobre es uno de los principales responsables del tono verde en este tipo de casos. El cabello claro simplemente hace que ese cambio resulte mucho más evidente.
De hecho, un reporte clínico describió el caso de una joven de Ciudad de México cuyo cabello adquirió una coloración verde después de comenzar a nadar con regularidad. El diagnóstico fue clorotricosis y el tratamiento consiguió reducir la pigmentación. Es un ejemplo interesante porque muestra que los cambios de color del cabello no son solamente una cuestión estética: también pueden observarse y estudiarse clínicamente.
Una cana amarilla no significa necesariamente que algo esté mal
Llegados a este punto, hay que poner un poco de calma sobre la mesa. Ver que algunas canas adquieren un tono amarillo puede resultar extraño, pero por sí solo no significa que exista una enfermedad. La aparición de canas está relacionada principalmente con el envejecimiento y con factores genéticos, aunque existen situaciones médicas que pueden provocar pérdida de pigmentación.
La UNAM también menciona condiciones como el vitiligo, algunas enfermedades y determinados trastornos asociados con la nutrición al hablar de pérdida de pigmentación del cabello. Pero eso no significa que una cana amarilla sea automáticamente una señal de enfermedad, y conviene no convertir un cambio de color en un diagnóstico improvisado frente al espejo.
Tampoco hace falta atribuir cada cana amarillenta a una deficiencia nutricional. En muchos casos estamos viendo simplemente el resultado de una fibra que ha perdido buena parte de su pigmento y que permanece expuesta durante meses o años a la luz, el calor, el agua y otras sustancias del ambiente.
Eso también explica por qué no todas las canas de una misma persona tienen exactamente el mismo tono. Cada fibra tiene una historia ligeramente diferente y, aunque todas pertenezcan a la misma cabeza, no necesariamente han recibido la misma exposición ni han sufrido los mismos cambios.


El champú morado puede cambiar el color que ves, pero no necesariamente lo que le ocurrió a la fibra
Aquí está la diferencia que suele perderse entre los consejos de belleza y la explicación científica. Una cana puede verse amarillenta porque la pérdida de melanina no ocurrió de manera uniforme, pero también puede sufrir modificaciones químicas asociadas con la radiación o el calor.
En determinadas circunstancias, además, una fibra clara puede acumular sustancias como cobre y adquirir incluso una tonalidad verdosa. Es decir, «canas amarillas» no describe necesariamente un único fenómeno químico, sino un resultado visual al que pueden contribuir mecanismos distintos.
Por eso el champú morado puede ser útil para matizar el amarillo, pero no es una solución universal. Cambiar el tono superficial no equivale a revertir la pérdida de melanina, eliminar todos los productos acumulados ni deshacer las modificaciones químicas que haya sufrido la fibra.
Durante años pensamos que una cana era simplemente un cabello que había perdido su color. La ciencia muestra una historia un poco más interesante: cuando desaparece la melanina, también cambia la manera en que la fibra responde a la luz, al calor y al ambiente.
El cabello blanco parece no tener color. En realidad, una vez que pierde su pigmento, deja mucho más a la vista todo lo que le ha ocurrido con el paso del tiempo.
Imágenes | Pexels
En Xataka México | Me estaba quedando pelón y no lo sabía: mi más grande error lo cometía después de bañarme
En Xataka México | Cómo quitar las manchas amarillas de las almohadas. Y el truco para que no vuelvan a aparecer
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://www.xataka.com.mx/medicina-y-salud/misterio-canas-amarillas-tiene-explicacion-no-todo-se-soluciona-champu-morado




