La nueva forma de buscar inteligencia extraterrestre está inspirada en las luciérnagas

La búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) quizá ha sido demasiado antropocéntrica. Parte de la idea de que, si existe una civilización lo suficientemente avanzada y desea ser detectada, dejará huellas evidentes y enviará mensajes comprensibles para los seres humanos.
Puede que el escenario sea el contrario. Las señales de una civilización hipotética quizá no sigan nuestra lógica ni utilicen la tecnología que damos por sentada. La búsqueda de señales rara vez considera formas de inteligencia no humanas, y ese sesgo ha limitado la perspectiva del campo. Muchos entusiastas siguen esperando una señal obvia o estruendosa, como la famosa Wow! de 1977, cuando tal vez la evidencia lleve años frente a sus ojos, discreta y sutil.
Si ese es el caso, ¿cómo pueden los astrónomos saber qué buscar entre el ruido natural del espacio profundo? Poniendo atención en el patrón y no en los significados, dice una reciente investigación.
Replanteando las señales básicas espaciales
Un estudio en estado de prepublicación propone enfrentar ese sesgo antropocéntrico inspirándose en las luciérnagas. En una noche cualquiera, incluso desde lejos, podemos distinguir sus destellos intermitentes y reconocer cierta intencionalidad, aunque su luz se mezcle con otras fuentes naturales o artificiales.
Diferenciar una luciérnaga de una estrella resulta sencillo porque nuestros ojos se fijan en el patrón de encendido y apagado, no en el brillo o el movimiento. La señal destaca por su estructura, aunque sea extremadamente simple: un pulso binario. La investigación propone aplicar esa misma lógica a SETI. Una señal extraterrestre no tendría que ser compleja, intensa o sofisticada; bastaría con que fuera simple y optimizada para sobresalir del fondo natural.
El documento plantea que una civilización que desee ser detectada podría enviar señales mínimas, pero estructuralmente diseñadas para distinguirse del entorno cósmico. Estas serían apenas lo suficientemente energéticas y rítmicas para no confundirse con una estrella, como un faro en un mar oscuro.
Un modelo matemático que distingue señales de estrellas
Los autores, entre los que destaca la astrobióloga Sara Imari Walker (directora adjunta del Beyond Center for Fundamental Concepts in Science, centro de investigación de la Universidad Estatal de Arizona), desarrollaron un modelo matemático capaz de identificar anomalías estadísticas en el espacio, del mismo modo que uno reconoce la luz de una luciérnaga en el bosque.
Para construirlo, calibraron el modelo usando uno de los fenómenos más precisos del universo: los pulsares. Estas estrellas de neutrones giran a velocidades constantes y emiten pulsos regulares que, desde lejos, parecen un encendido y apagado perfecto.
El equipo reunió una población de 158 pulsares conocidos para crear un fondo rítmico natural. Luego comparó cualquier señal artificial con ese patrón. Si una señal (de cualquier tipo) se desvía de esa “regla rítmica”, podría tratarse de una “luciérnaga” cósmica: una señal SETI digna de atención. En sus primeras pruebas, el modelo ya distingue señales naturales de señales artificiales optimizadas.
El modelo solo revela dos tipos de señales óptimas o destacables. La primera surge cuando la energía importa: una señal con un pulso extremadamente breve, casi imperceptible, diseñada para gastar lo mínimo y aun así diferenciarse del fondo natural. La segunda aparece cuando la energía no es una limitación: un pulso mucho más largo, casi siempre encendido, que también se distingue con claridad de los púlsares. Si una civilización quisiera emitir una señal evolutivamente optimizada para ser detectada, su estructura tendería a uno de estos patrones estables. No hay opciones intermedias.
Con esta propuesta, los autores invitan a la comunidad científica a considerar que una señal de inteligencia extraterrestre puede identificarse mediante criterios simples: patrones que no encajan con el pulso natural del universo, sin necesidad de comprender su significado o fijarse en si son ondas de radio o pulsos láser.
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