Algunos neandertales eran caníbales y no elegían a sus víctimas al azar

El fenómeno del canibalismo se ha discutido durante mucho tiempo en la antropología y, periódicamente, vuelve al centro del debate. Para abordar su posible presencia, no solo hay que analizar hallazgos sospechosos, sino también estudios y simulaciones realizados durante años, que se han enriquecido con la llegada de nuevas tecnologías. En un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports, los autores no solo establecen si ocurrió o no, sino que intentan comprender por qué ocurrió.
Los investigadores que ya habían demostrado la presencia de canibalismo entre los neandertales hace unos años, llevaron a cabo un extenso análisis de restos óseos del norte de Europa, concretamente de la tercera cueva de Goyet, en Bélgica. En ella, se encontraron varios restos neandertales con signos de canibalismo, como fracturas, cortes y evidencias de desmembramiento y extracción de médula, similares a las observadas en animales como renos y caballos. Sin embargo, los individuos no eran locales, sino que procedían de cuevas vecinas, según sugieren los análisis isotópicos. En este caso concreto, que se remonta a hace más de 40,000 años, los investigadores quisieron profundizar en los detalles.
Qué dicen las nuevas investigaciones
En el nuevo estudio, los investigadores profundizaron en el análisis de más de 100 restos óseos de la zona, mediante nuevas investigaciones morfológicas y comparaciones con restos de otros individuos de la época, incluidos representantes de Homo sapiens. Se llevaron a cabo nuevas investigaciones isotópicas, para comprender el origen de los individuos y lo que comían, y se determinó el sexo de los individuos.
Eran seis en total (mujeres entre la adolescencia y la edad adulta, un lactante y un niño), y según los análisis morfológicos y estructurales, combinados con algunas simulaciones, se trataba de una población frágil y pequeña. Según los autores, la población no era aleatoria desde el punto de vista demográfico, y quizá resultado de algún tipo de selección. Esto, combinado con los indicios de canibalismo, sugiere prácticas de exocanibalismo: es decir, canibalismo dirigido hacia miembros externos del grupo, que tendía a afectar a individuos más vulnerables, señala el artículo.
Este comportamiento podría deberse a la presencia de conflictos o a un intento de reducir la competencia entre grupos distintos de neandertales eliminando a los recién nacidos o a las mujeres, prosiguen los autores. Tal vez bajo la presión indirecta del Homo sapiens.
«El caso de Goyet representa la evidencia más convincente hasta la fecha de la competencia intergrupal entre las poblaciones neandertales del Pleistoceno tardío. Con la llegada gradual de nuevos grupos de Homo sapiens, que aparentemente no interactuaban con los neandertales locales, la presión demográfica y la competencia entre grupos podrían haber aumentado en la región», afirma el artículo.
Los sapiens también eran caníbales
Por último, los autores no descartan la posibilidad de que los propios incidentes de canibalismo en Goyet hayan sido obra de Homo sapiens. Sin embargo, en estos casos, los estudios de campo y el análisis de los restos sugieren que el canibalismo podría haber sido una práctica funeraria o ritual, y no un comportamiento motivado por necesidad nutricional.
En el caso de Homo sapiens, los huesos de sus congéneres también eran en ocasiones trabajados y utilizados para crear objetos, como copas elaboradas a partir de cráneos, cuenta Silvia Bello, antropóloga del Museo de Historia Natural de Londres. Bello señala cómo, en otras épocas, en otros lugares y en contextos completamente diferentes, la práctica del canibalismo podía incluso haber representado un acto de respeto hacia el difunto.
Artículo publicado originalmente en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.
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Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/algunos-neandertales-eran-canibales-y-no-elegian-a-sus-victimas-al-azar
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