Llega a México la Mazda CX-90 PHEV: Un gigante con pies ligeros

Hay camionetas que te recuerdan en cada vuelta, frenada y maniobra que son enormes. La Mazda CX-90 PHEV hace casi lo contrario y eso que mide 5.10 metros, ronda las 2.4 toneladas y, aun así, buena parte del tiempo consigue que se te olvide.
Se ve sofisticada sin caer en excesos y funciona igual de bien como camioneta familiar que como vehículo para un ejecutivo que necesita espacio sin renunciar a cierta sobriedad.
La sorpresa aparece al manejarla y la dirección ayuda mucho, porque tiene el peso suficiente para transmitir control, pero no vuelve pesada la experiencia. La suspensión también se siente sólida, absorbe bien calles irregulares y mantiene la carrocería bajo control sin ese vaivén que suele acompañar a las SUV de tres filas.
Después entra el sistema PHEV y termina de romper la expectativa. Mazda declara hasta 42 kilómetros en modo eléctrico y, durante la prueba, la autonomía disponible rondó los 37 kilómetros.
Para un traslado cotidiano puede ser suficiente, pero lo interesante está en cómo se integra al resto del conjunto. Puede utilizarse únicamente con energía eléctrica, combinarse con el motor de combustión o recuperar carga con el propio motor cuando no hubo oportunidad de conectarla.
En modo Sport, la CX-90 deja de intentar ser discreta. El motor sube de revoluciones, la parte eléctrica pasa a segundo plano y sus 323 hp y 369 lb-pie aparecen al tacto del acelerador.
Adentro hay lujo, pero no pretende presumirlo a gritos, los controles físicos siguen ocupando un lugar importante. La interfaz digital ya acusa algunos años frente a modelos más recientes de la marca, pero después de convivir con ella deja de importar. Incluso la pantalla, pequeña frente a la tendencia actual, termina agradeciéndose porque no invade el tablero.
La segunda fila es donde mejor se entiende el enfoque de la CX-90. Los asientos tipo capitán, las grandes ventanillas y las cortinillas de privacidad crean un espacio cómodo y luminoso. La tercera fila funciona mejor para niños o adolescentes, pero no se siente improvisada.
El techo panorámico es enorme, pero la sección que realmente abre es mínima. Es como tener un ventanal espectacular y descubrir que apenas puedes abrir una rendija.
La CX-90 PHEV de Mazda no intenta convencer sólo por su autonomía o por su condición de híbrida enchufable. Su mejor argumento está en hacer que una SUV enorme se sienta mucho menos grande de lo que realmente es.
EXTERIOR
Cuenta con una parrilla frontal con detalles cromados y malla tridimensional, con faros Full LED adaptativos. Incluye un techo panorámico de cristal que abarca la primera y segunda vila. Además de rines de aluminio bitono de 21 pulgadas.
FUNCIONALIDAD
Pantalla digital de 12.3” frente al conductor. El diseño de las esferas cambia según el modo de manejo (Normal, Sport u Off-road). La pantalla central de infoentretenimiento de 12.3” con soporte inalámbrico para Apple CarPlay y Android Auto.
CONFORT
Asientos vestidos con piel Nappa en tonos oscuros o bitono. Los de conductor y copiloto cuentan con ajuste eléctrico de posiciones. La segunda fila con opción de asiento tipo capitán. La tercera fila puede albergar a dos o tres pasajeros.
CAJUELA
Con tres filas de asientos el espacio es de 451 litros, ideal para el día a día, bolsas de compras o maletas compactas. Con la tercera fila abatida aumenta hasta mil 133 litros, permitiendo llevar maletas grandes, carriolas o equipo deportivo.
POTENCIA
MOTOR
Turbo de 2.5 litros y 4 cilindros; 323 HP y torque de 369 lb-pie.
CONSUMO
En ciudad: 24.9 km/l y en carretera: 37.2 km/l
TRANSMISIÓN
Automática e-Skyactiv Drive de 8 cambios.
MAAZ
DERECHOS DE AUTOR
Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://heraldodemexico.com.mx/economia/2026/10/9/llega-mexico-la-mazda-cx-90-phev-un-gigante-con-pies-ligeros-904703.html




