En las redes sociales, guardar silencio hace ruido
Me he pasado las últimas semanas desplazándome por publicaciones que equiparan las gemas de plástico con la fantasía, leyendo un sinfín de comentarios sobre un anuncio de apuestas deportivas de Sydney Sweeney y agradeciendo ser demasiado vaga para tomar Hyrox.
La guinda del pastel fue Ed Sheeran, que se quedó sin todos sus teloneros originales después de que Macklemore fuera retirado de su gira por hacer comentarios a favor de Palestina en el escenario.
Esto plantea la pregunta: ¿Quién puede elegir guardar silencio y a quién se le obliga a callar?
En la era de las redes sociales, la respuesta ha cambiado.
El intento de silenciar el discurso a favor de Palestina lo ha amplificado aún más, y el intento de permanecer en silencio obligó a Sheeran a reconocer la situación, con una publicación y una declaración leída en teleprompter que solo avivaron aún más las críticas por intentar mantener una posición “neutral”.
Para muchos de nosotros en las redes sociales, el reto es destacar en medio del ruido; para las celebridades con millones de seguidores, el silencio suele destacar con mayor claridad. Hoy en día, es más fácil que nunca llegar a una audiencia. Hay obstáculos (la censura, la moderación, el algoritmo), pero sigue siendo posible llegar a millones de personas.
Eso supone un escenario más grande del que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados (incluso Ed Sheeran), y más miradas que analizan el silencio cuando el momento exige tomar una postura. Puede que haya habido un tiempo en el que guardar silencio sobre política fuera la decisión empresarial prudente para la marca de un artista, pero ese tiempo parece haber pasado.
Incluso mientras escribo esto, soy consciente de que se trata de un copo de nieve posado en la punta del iceberg. Puede que las celebridades asuman riesgos financieros y empresariales al compartir sus opiniones, pero estos palidecen en comparación con los riesgos reales que asumen las personas corrientes sobre el terreno al intentar compartir una visión de los horrores que viven cada día.
Como periodista, me enfrento a esos riesgos de primera mano a través de mis entrevistas. Recuerdo haber descubierto hasta qué extremos llegan los iraníes para hacer llegar al mundo un solo video, arriesgándose a ser ejecutados.
A menudo vuelvo a leer mi entrevista de febrero con la galardonada periodista y escritora palestina Plestia Alaqad, que puso en peligro su seguridad para documentar la vida en Gaza.
En palabras de Alaqad: “La injusticia grita muy fuerte. La justicia tiene que gritar más fuerte aún”.
Artículo originalmente publicado en WIRED Middle East. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.
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Esta información pertenece a su autor original y fue recopilada del sitio https://es.wired.com/articulos/en-las-redes-sociales-guardar-silencio-hace-ruido




